¿Sabes cuando sientes que no vales?, que no importas, que no tienes nada que ofrecer, que has venido a este mundo para ser ignorada y pisoteada por la gente. Pues así me siento yo hoy. Siento que mis ojos son una presa que contiene el mayor almacenamiento de lágrimas que se ha visto jamás en la historia. Mi corazón se ha roto en pedacitos muy pequeños. Siento que doy para que me den. Para que me den palos. Uno detrás de otro...
Sé que no soy la maravilla del mundo por excelencia, pero me gustaría que alguna vez me regalaran tiempo, el más preciado tesoro del ser humano. De esta manera, sentiré que ocupo un lugar aquí, que soy alguien y que vale la pena dar ciegamente.
miércoles, 24 de noviembre de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario