A ver si escribiendo lo consigo. No me refiero a autoengañarme, si no a entenderlo. Porque me cuesta mucho...
Vamos a empezar por lo que sí sé. No es una opinión, es una deducción después de mucho tiempo. Lo he comprobado viviendo, no ahora en un momento.
Cada uno guarda en las entretelas de su sentir una personalidad forjada y una mirada hacia lo que le rodea. Lo que se viene llamando carácter o identidad. Ese personaje formado para el mundo. (De momento vamos bien, seguimos la teoría...)
Dentro del código moral que nos condiciona al decidir debe de haber una verdad. Un camino hacia lo correcto, ¿no? Sí, siempre existe. El problema es que estamos obligados a elegir pero no a dar con lo apropiado. Erramos y nos abatimos. Más tarde viene la fase de crecerse o hundirse ante la adversidad... Ahora voy a hablar de lo que considero un gran problema. Algo que ultimamente me afecta de manera directa aún sin padecerlo.
Me conmueve ver a alguien deambular por su dolor, su alegría, su tristeza y su pasión cuando la siente. Sus propósitos no me quedan nada claros. Siento mucha rabia porque me perjudica (seamos realistas),aunque en verdad siento más compasión que otra cosa. Me preocupa, me aflije. Observar a alguien en estancado en el mismo punto. Ver que una persona (por la que, por cierto, sientes tanto aprecio como admiración) intenta despegarse y, sin embargo, está continuamente arrancando sin salir. Es triste. Te sientes en la obligacion moral de darle una hostia o el beso más tierno del mundo. Hacer algo que le haga despertar. Y más sabiendo que ya está en la fase en la que el despertador ha sonado tres veces, se ha estirado, tiene los ojos medio abiertos y la intención de levantarse, pero sigue con la cabeza en coma todavia.
No es que me preocupe que esté dormido...lo que me preocupa es no tener la certeza de que quiera despertar. Me da pena porque ha quedado conmigo a una hora y veo que no va a llegar. A mi también se me han pegado las sábanas y llego tarde casi siempre a todos sitios, pero a las garantías de felicidad....ahí siempre llego puntual.
Y, que quede bien claro, el culpable de que exista este pensamiento en forma de bucle en su cabeza no es alguien o algo. Es él. Ya no es nada físico, para qué engañarnos...
Se trata de una forma de vida preconcebida. Una manera de querer indolente. Eso de lo que hablaba al principio de crecerse o hundirse. Luego existe esa tercera opción que es conformarse. No ver la salida por miedo al momento de la decisión. Esa ocasión en la que la vida te obliga a hacer un striptease emocional, sincerarte contigo mismo y tomar, o bien la decisión más afin a tu juicio o por el contrario la perjudicial. Siempre y cuando se sea consciente de que se toma esta última decisión. Siempre se escoge pero pocas veces se hace buscando la verdad. Y, como dice Tarkovsky "Lo bello queda oculto a los ojos de aquellos que no buscan la verdad ". Se está perdiendo conocer...
jueves, 22 de septiembre de 2011
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